El sol estaba a punto de hacer adiós, una tarde de crepúsculo y tráfico, me encontré sentada en el autobús y me di cuenta que estaba pensando profundamente, respirando pesadamente. Había mucha gente a mi alrededor pero era una ironía que me sintiera sola en ese momento, y las lágrimas acaban de caer lentamente. Estaba pensando en ti porque te echo de menos.
Sé que lo que teníamos era nada más que algo prematuro - que sólo estaba intentando de llenar la pieza que le falta. Aunque viniste con la pieza correcta era demasiado temprano para pegarla.
¿Sabes que veo muchas de las características de mi papá en ti? Un día después de la Navidad, el ambiente festivo en casa de repente se convirtió a algo muy triste cuando mi papá tuvo un ataque al corazón. Dos días después, falleció en el hospital. Tenía 48 años. Pasamos la víspera de Año Nuevo mientras el resto celebraba y abrazaba un año nuevo. Como una niña de 12 años no sabía mucho el impacto de su muerte.
No es que te veo como un padre sino que tu compañía es como si los momentos de lo que habían pasado entre mi él y yo: hablar de viajes, hablar de libros, hablar de la vida. Me hubiera encantado viajar con él, y es tu presencia que, de alguna manera, lo cumple. Contigo, puedo decir cualquier plan de viaje en la mente. Sigues mis viajes. Siempre me convences de seguir viajando. De todos los cumplidos que recibo cada día, en cada meta de ser viajera, los que más valerosos es tuyos.
Eres conversador. Me parecen interesantes tus historias, las de viajes o no. Incluso si me cuentas cosas que me parecen diferentes con mías y a pesar de nuestras diferencias soy toda oídos contigo. Tal vez sea porque ya que no tengo un papá he estado deseando tener esas conversaciones profundas y sensatas como las que tenemos.
También tienes algunas miradas que me recuerdan mucho a mi papá. Cuando digo que tus ojos te brillan mucho, es la verdad sin ninguna broma. Es a diferencia de ti, a quien que le gusta bromear. Pero la verdad es que no hay nada más dulce que cuando me das piropos como mujer, aunque a veces me siento que eran bromas - que no debo ahogarme mucho de tu caricias. Sin embargo, había una vez que me sentí que eras tan sincero. En un lugar y tiempo inesperado de repente te pregunté cómo piensas de mi como mujer. Me alegró que respondieras a la pregunta casual sin bromear.
Al principio no podía admitir nada que fantaseo de ti. Siempre recuerdo cómo me abrazas fuertísimo que me siento muy protegida y cómo me besas que me llevas al cielo. A veces actúo como una jovencita, mirando a tu foto y la guardo en mi móvil. Me encantan mirar a tus ojos, tu sonrisa, tus labios ya que cuando te miro en persona estoy muy tímida de hacerlos.
De momento no quiero decirte nada de lo que grita el corazón. No sé. Tal vez sea porque tengo miedo de que me niegues. Es un miedo a perder lo que tenemos ahora, pensando que te alejarás de mí. Nunca te lo he dicho pero en secreto sé que admiras a otras chicas hasta que dude quién es soy en tu vida. Pareces muy caballero a todas las mujeres, que no sólo a mí. Tengo miedo de que juegues con mi corazón como los tíos que conocí en el pasado.
Muy fuerte y poderosa soy yo pero admito que eres mi debilidad. La debilidad que también me hace más fuerte.
Jueves, el 14 de febrero de 2019
Manila, Filipinas





0 Response to "Eres mi debilidad que me hace más fuerte"
Post a Comment